LAS BICIS Y LAS ACERAS

Carta de un «ciclector» de periódico

 

Con relación a la información aparecida en La Tribuna de Albacete el pasado 16 de agosto sobre las sanciones a ciclistas, desde la Asociación de Ciclistas Urbanos de Albacete CURBA queremos mostrar nuestro desacuerdo con la redacción del texto. No está escrito como una noticia en la que se exponen simplemente unos hechos objetivos, sino que estos hechos son adornados con opiniones subjetivas, de tal manera que cuando se lee parece que la mayoría de las personas que utilizamos la bicicleta como medio de transporte somos unos gamberros que vamos por ahí de cualquier manera.

Desde CURBA siempre hemos incidido en la necesidad de que las bicicletas cumplan las normas del código de circulación, haciendo hincapié en el hecho de no circular por las aceras para no restarle espacio al peatón. El primer objetivo de la Asociación CURBA, tal y como puede verse en nuestra web, es “Extender el transporte respetuoso y sostenible”. En este sentido, entendemos que caminar es la manera más respetuosa y sostenible que existe para desplazarse de un punto a otro de una ciudad. Por esta razón, comprendemos y apoyamos que se sancione a aquellos ciclistas que circulan por las aceras y que ponen en riesgo a los peatones. Ahora bien, puestos a opinar, se podría haber reflexionado sobre las razones por las que algunas personas circulan en bici por las aceras. Muchas de las personas que quieren utilizar este medio para desplazarse por nuestra ciudad tienen miedo de hacerlo por la calzada porque las llamadas Rutas Ciclistas no son siempre lo seguras que deberían. En cuanto a la red de carril bici, deja mucho que desear porque es una red discontinua, hay muchas zonas inconexas y gran parte del trazado se encuentra sobre las aceras en lugar de estar sobre la calzada, lo que inevitablemente genera conflictos con las personas que van andando.

Los que nos movemos en bici por la ciudad somos conscientes de ello porque no somos solo ciclistas; a veces caminamos y, cuando tenemos necesidad, cogemos el coche. Pero cuando dejamos el coche aparcado y nos movemos en bici contribuimos a que Albacete sea un lugar más seguro, menos contaminado, y con más espacio para el que tiene necesidad o aún se empeña en coger el coche. Mientras nos desplazamos en bici no emitimos CO2, por lo que ayudamos a reducir el impacto del aumento de las temperaturas. En el ámbito de la movilidad urbana, los ciclistas urbanos no somos los malos de la película.

Gabriel

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